Finge que no la ves,
que nunca ha existido,
que no la conoces,
que lejos se ha ido.
No la escuches, no le hables
y deja que se diluya,
que se marche con el viento
donde nadie la recuerde
para que nunca regrese,
que su huella no perdure.
que su memoria se borre.
No la nombres, no la odies
y deja que se licúe,
que se escurra entre los dedos
el dolor inmerecido
que nunca debió sufrir
ese corazón tan puro
que nunca tuvo enemigos.
No te humilles, no te gires
y deja que sea ella
la que vuelva la cabeza,
la que al fin se quede sola,
que la consuma su odio,
que su maldad la corroa
y tú, sin bajar la frente.
Finge que nunca la has visto,
que para ti no ha existido,
conserva tu dignidad,
recuerda, tienes amigos.
(Zaragoza, junio 2008)
1 comentario:
La mejor no sé si será, pero guapa, hay que jorobarse contigo.
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