viernes, 25 de abril de 2008

BEGOÑA

¡Cuánto quiero a Begoña! La verdad es que me gustó desde el primer momento en que fuimos presentadas y es que es de esas mujeres que, como diría mi madre, tienen el alma en los ojos.

Es tan guapa que hasta el pelma de mi hermano me dice que es una pena que sea lesbiana, “¡qué desperdicio, niña!”.

Pero a mí me gusta, sobre todo, porque es muy cariñosa, es capaz de pasar horas enteras jugando con los críos, prepara la mejor lasaña del mundo, puedo hablar con ella de cualquier cosa porque es tan culta y tan inteligente que sabe de casi todo, nunca me aburro con ella y siempre tiene una palabra de ánimo para cuando más la necesito.

Dentro de unos días, por fin, se viene a vivir a casa y estamos muy ilusionadas porque ahora sí que vamos a ser una verdadera familia.

Sí, es verdad, quiero muchísimo a Begoña y cada vez estoy más convencida de que tener una novia como ella es lo mejor que ha podido pasarle a mi madre.

(Zaragoza, abril 2008*)

(*)Publicado originalmente en DM, con motivo del Día del Libro.

5 comentarios:

Fer dijo...

Frantic: en DM no quería decirlo para no hacerle el feo a naie, pero tu cuento es uno de los que más me han gustado. Está fenomenal.

Un saludo.

Fer (bueno, mi cuenta de Gmail es "Crasame", pero en DM soy Fer.)

Fer dijo...

Jesús, no hago más que comerme las letras... Bueno, se entiende.

Besos...

Anónimo dijo...

Gracias, Fer.

Juan Duque Oliva dijo...

Frantic
que simple
que secillo
que fácil parece
que naturalidad
que bonito
que seais muy felices

pon dijo...

Ya te dije en las manzanas que me encantaba Begoña, me sigue encantando.
Tienes una sorpresa en mi casa, guapetona.