Despertó llorando de un sueño absurdo en el que se veía, de niña, secuestrada por un hombre igualito que Rutger Hauer.
Despertó llorando de un sueño absurdo en el que, encerrada en un cuarto oscuro, imaginaba, con gran tristeza, que su familia y sus amigos la echarían de menos tanto como ella los añoraba.
Despertó llorando de un sueño absurdo en el que aquel hombre igualito que Rutger Hauer organizó para ella una fiesta de cumpleaños, sin un solo invitado pero con una mesa llena de pasteles y de paquetes envueltos con lazos dorados, y ella le abrazaba porque ese fue el único detalle tierno que tuvo con ella.
Despertó llorando de un sueño absurdo y fue incapaz de decir por qué lloraba. No volvió a recordar este sueño hasta años después de divorciarse, y sólo entonces supo que representaba todo lo que había sido su vida durante su matrimonio.
(Zaragoza, abril 2008)
Despertó llorando de un sueño absurdo en el que, encerrada en un cuarto oscuro, imaginaba, con gran tristeza, que su familia y sus amigos la echarían de menos tanto como ella los añoraba.
Despertó llorando de un sueño absurdo en el que aquel hombre igualito que Rutger Hauer organizó para ella una fiesta de cumpleaños, sin un solo invitado pero con una mesa llena de pasteles y de paquetes envueltos con lazos dorados, y ella le abrazaba porque ese fue el único detalle tierno que tuvo con ella.
Despertó llorando de un sueño absurdo y fue incapaz de decir por qué lloraba. No volvió a recordar este sueño hasta años después de divorciarse, y sólo entonces supo que representaba todo lo que había sido su vida durante su matrimonio.
(Zaragoza, abril 2008)
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