viernes, 5 de febrero de 2010

IMPOTENCIA

Si pudiera volar asida a una sábana
y secar todas las lágrimas del mundo,
si brotaran de mis manos trigo y miel
que saciaran el hambre de la gente,
si regara mi llanto los campos baldíos
y aguantara mi espalda el peso de los techados,
si mi aliento quemara todas las armas
y mis gritos ahuyentaran el horror,
dejaría de dolerme la impotencia
de pensarme parte del problema
y no de la solución.
(Zaragoza, febrero 2010)

3 comentarios:

jacaranda dijo...

Pero si tú eres siempre la solución con el único esfuerzo de existir, cariño :)

Tesa Medina dijo...

Sería un milagro si pudieras hacer todo lo que sueñas en este poema, pero a veces olvidamos que los pequeños gestos también cuentan y suman y hacen felices a los que nos rodean y a nosotros también:

una sonrisa, escuchar, compartir un ratito con alguien que se siente solo,no olvidar su cumpleaños, preguntarle cómo se siente...

Seguro que tu lo haces, se te ve en la cara.

Besitos, Frantic

Alfonso Saborido dijo...

Pues yo apostaría que tú no tienes la culpa :)